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En MedelaCell te guiamos en cada etapa: desde la extracción hasta la conservación de tu leche materna, con información clara y apoyo cercano para madres en Argentina.
Consultanos tu casoTécnicas manuales y eléctricas adaptadas a tu rutina diaria.
Tiempos, recipientes y etiquetado para mantener la calidad de tu leche.
Planificamos juntas una rutina de extracción que funcione en tu oficina.
Accedé a tu información y gestioná tu cuenta
Nombre completo
María Laura Giménez
Correo electrónico
maria.gimenez@ejemplo.com
Teléfono
(9932)40-8173
Dirección
Delgadillo 80 Piso 64
En MedelaCell cuidamos tu información con los mismos estándares que aplicamos al cuidado de la lactancia.
Si tenés dudas sobre cómo manejamos tu información, escribinos a info@medelacell.com o consultá nuestra política de privacidad.
Servicios pensados para resolver dudas reales del día a día
Te enseñamos a elegir entre extracción manual o eléctrica según tu ritmo de vida. Incluye guía de posiciones y técnicas para evitar molestias.
Aprendé a conservar tu leche sin perder propiedades: tiempos, recipientes adecuados y etiquetado correcto de cada porción.
Plan paso a paso para mantener la producción durante la jornada laboral sin estrés ni sobresaltos.
Según los estándares de la OMS, la leche materna recién extraída se conserva hasta 4 días a una temperatura de 4 °C o menos. Es importante colocarla en la parte más fría de la heladera (no en la puerta) y usar recipientes de vidrio o bolsas especiales libres de BPA. Siempre etiquetá cada porción con la fecha y hora de extracción.
Depende de tu rutina y frecuencia. La extracción manual es útil para aliviar la congestión ocasional o si estás en casa y tenés tiempo. El extractor eléctrico es más eficiente si necesitás extraer leche a diario, especialmente al volver al trabajo. Muchas madres combinan ambos métodos según el momento del día.
La clave es mantener una rutina de extracción cada 3–4 horas durante la jornada laboral. Llevá tu extractor, bolsas o frascos, y un cooler con packs de hielo. También es útil negociar un espacio tranquilo y privado en tu lugar de trabajo. La constancia ayuda a que tu cuerpo siga produciendo la cantidad que tu bebé necesita.
Los frascos de vidrio con tapa de rosca (sin BPA) y las bolsas especiales para leche materna son las opciones más recomendadas. Evitá los recipientes de plástico que no sean aptos para alimentos o que contengan bisfenol A. Siempre dejá un espacio libre en el recipiente porque la leche se expande al congelarse.
Lo ideal es pasar la leche del freezer a la heladera la noche anterior. Si necesitás usarla rápido, colocá el recipiente en un bowl con agua tibia (no caliente). Nunca uses microondas ni hiervas la leche, porque el calor destruye sus propiedades inmunológicas y puede crear puntos calientes que quemen al bebé.
Sí, siempre que ambas porciones estén a la misma temperatura. Primero enfriá la leche recién extraída en la heladera y luego juntala con la que ya está fría. No mezcles leche tibia con leche fría. Etiquetá el recipiente final con la fecha de la primera extracción.